Protusión discal, una afección normal

Muchos clientes, tras aparecerle ciertos dolores, se hacen pruebas y les encuentran protusiones normalmente, ¿qué es la protusión discal?

Todo los que hacemos pesas, un tiempo prudente, si nos miraran nos sacarian protusiones. No es una afección muy grave, algunas hasta pueden curarse, aunque en general si seguimos castigando la zona lo que conseguiremos es acabar con hernia discal.

Lo que se debe hacer es evitar el cargar peso en direccion vertical, hacer rotaciones o torsiones bajo tensión, y evitar hiperextensiones. No se acaba el mundo, pero cierto es que deben tomarse medidas para que no vaya a más.

Existen científicos que hacen una analogía conocida en el mundo de la fisiología deportiva. Les gusta explicar la diferencia entre una protusión discal y una hernia de disco comparándola con una rosquilla de mermelada.

  • Un disco en la espalda es como una rosquilla de mermelada sin agujeros
  • Si parte de la mermelada sobresale del agujero, eso es una protusión discal.
  • Pero si aprietas la rosquilla y sale más mermelada por el agujero, es una hernia de disco.

Esa “mermelada” es el material dentro del disco entre cada vértebra de la columna que actúa como amortiguador.

Nunca sabemos si eso va a suceder o cuánto tiempo llevará; en cualquier caso, cuando el material gelatinoso sale del espacio entre los discos, puede causar dolor.

Tipos de protrusión de disco

Una protusión discal un fragmento de disco que sobresale del espacio del disco pero permanece conectado al mismo. Si podemos clasificar, diría que se puede hacer describiendo de donde sobresale la protusión.

  • Central: la protusión está invadiendo el propio canal espinal, con o sin compresión de la médula espinal o del nervio
  • Foraminal: el disco está invadiendo el foramen, el espacio a través del cual las raíces nerviosas se ramifican desde la médula espinal y salen de las vértebras.
  • Paracentral: el tipo más común, las protuciones discales paracentrales ocupan el espacio entre el canal central y el foramen.

Una persona con una hernia o protusión discal puede tener síntomas similares a los de las personas que tienen ciática (que a menudo es causada por una hernia discal): dolor de espalda que se extiende desde las nalgas hasta las piernas. También pueden tener entumecimiento, debilidad y dolor en la parte baja de la espalda, los brazos o las piernas, según los nervios que afecte la protusión discal.

Para saber si tienes una hernia o protusión discal, el médico te hará un historial médico y un examen físico. También es posible que te hagan una resonancia magnética de la columna para sacar conclusiones.

De este tema hablaré en un vídeo, aquí en la academia.