Los agonistas del receptor de GLP-1 (Glucagon-Like Peptide-1 o Péptido Similar al Glucagón-1) son una clase de medicamentos que imitan a una hormona natural del cuerpo para tratar principalmente la diabetes tipo 2 y la obesidad. En los últimos años se han vuelto increíblemente populares bajo nombres comerciales como Ozempic, Wegovy, Mounjaro o Saxenda…
¿Cómo funcionan en el cuerpo?
Cuando comes, tu intestino libera de forma natural la hormona GLP-1. Estos medicamentos se unen a los mismos receptores que esa hormona (eso es lo que significa ser un «agonista»), pero con un efecto mucho más potente y duradero. De estos y otros temas voy hablando en mi libro de Nutrición: Salud vs Hipertrofia.
Actúan principalmente a través de cuatro mecanismos:
- Estimulan la insulina: Le ordenan al páncreas que libere insulina de manera inteligente (solo cuando los niveles de azúcar en sangre están elevados), lo que evita bajones drásticos de azúcar (hipoglucemias).
- Frenan el glucagón: Reducen la liberación de esta hormona, evitando que el hígado libere reservas innecesarias de glucosa a la sangre.
- Retrasan el vaciado gástrico: La comida permanece más tiempo en el estómago. Esto hace que la digestión sea más lenta y te sientas lleno por más tiempo después de comer.
- Señal de saciedad en el cerebro: Actúan directamente sobre el hipotálamo, la región cerebral que controla el hambre, apagando el «ruido mental» por la comida y reduciendo el apetito.
Diferencias entre los fármacos más conocidos
Aunque pertenecen a la misma familia, no todos son iguales ni tienen la misma potencia. Hoy en día se dividen principalmente por su principio activo y su frecuencia de uso:

El dato: La Tirzepatida (Mounjaro) es técnicamente un «co-agonista» porque además de imitar al GLP-1, imita a otra hormona llamada GIP, lo que suele ofrecer una potencia aún mayor en la reducción de peso y control glucémico.
Como el medicamento ralentiza el sistema digestivo, los efectos adversos más comunes son precisamente gastrointestinales. Suelen aparecer al inicio del tratamiento o al aumentar la dosis: Náuseas y vómitos, Reflujo o acidez. Estreñimiento o diarrea. Sensación de fatiga.
– Nota: Siempre deben ser prescritos y supervisados por un médico, ya que requieren un escalonamiento de dosis progresivo para que el cuerpo se adapte y para evaluar posibles contraindicaciones (como antecedentes de ciertos tipos de cáncer de tiroides o pancreatitis).
Mis Conclusiones
Más allá de lo que proveen tanto a nivel de salud como de pérdida de peso, con esos nombres tan raros, las cosas se me descuadran, pero bueno todo esto tiene que ver con algo sencillo de explicar. Os voy a decir, de hecho se llega a decir que todo esto va a acabar con la industria de la suplementación o con la industria de los nutricionistas y tal; recuerda que en mi libro de Nutrición: Salud vs Hipertrofia hablo de varios conceptos clave sobre estos puntos.
Para todos aquellos que lo hayan probado se habrán dado cuenta de que cuesta la hostia comer, entonces el mayor consejo que se puede dar cuando tomas algo que hace que no comas, cuidado porque la desnutrición y por lo tanto la pérdida de masa muscular, densidad ósea y tal, es algo muy muy muy a la orden del día.
La desnutrición nunca ha sido buena y no sé por qué ahora se busca. El tema está que es cuando más importante y necesario se hace una buena dieta y saber utilizar suplementación, porque o comes las poquitas calorías que comes, que sean muy densas nutricionalmente o estás jodido.
— No vas a definir….definir no es ser famélico, que da más pena y asco que vergüenza.. de hecho, esto agonistas de GLP-1 funcionan tan bien, que puedes arrastrar más masa muscular que grasa.





