Los electrolitos, ¿los controlas?

Todos los electrolitos trabajan juntos de alguna forma, aunque puede haber un electrolito clave responsable de una determinada función, sin embargo, muchas veces actúan en las sombras.

Los conocemos porque tomamos agua con electrolitos, zumos con electrolitos, etc, etc. Pero, podríamos centrarnos en el sodio y potasio, que además de mantener el equilibrio fisiológico o de la sangre, también intervienen en la contracción muscular ya que permiten que los músculos se contraigan.

El sodio se desplaza hacia las células y el potasio se desplaza hacia afuera para ayudar a mantener el equilibrio hídrico. Por lo tanto, los electrolitos son  un todo con una variedad de funciones corporales esenciales.

Los impulsos nerviosos

El cuerpo es como una fuente de energía eléctrica que actúa como un sistema eléctrico donde las células dependen de una corriente eléctrica para ayudar al cuerpo a funcionar correctamente.

Los electrolitos tienen la capacidad de electrolizarse, de ahí que el término tenga electricidad incorporada y al ser iónicos.

Pueden llevar una carga eléctrica positiva o negativa cuando se disuelven en agua, por tanto, pueden conducir electricidad en función de su carga.

Las cargas son extremadamente importantes, ya que las células dependen de los electrolitos para ayudar a comunicar mensajes entre el cerebro y el cuerpo mediantes señales que se denominan impulsos nerviosos.

Tu cuerpo necesita impulsos eléctricos para que las células musculares se contraigan y tu corazón funcione.

Demasiado o muy poco de un mineral puede potencialmente crear un desequilibrio.

Los minerales clave que ayudan a conducir los impulsos nerviosos incluyen los cationes  potasio, calcio y magnesio. Por tanto espero que analicen lo importante del equilibrio de la dieta y de las analíticas personalizadas para determinar este y otros factores.

La contracción muscular

El calcio y el magnesio son necesarios para que los músculos funcionen correctamente, ya que ambos minerales ayudan en la contracción muscular, que es necesaria para que tu cuerpo se mueva.

  • Cuando el calcio entra en las células musculares, estimula la contracción de las fibras musculares y cuando los músculos se contraen, las fibras se acortan y producen tensión.
  • El magnesio ayuda a regular las contracciones musculares al contrarrestar el calcio, ya que cuando el magnesio ingresa a las células musculares. Esencialmente bloquea el calcio para ayudar a que los músculos se relajen, haciendo que la fibra muscular se deslice hacia afuera.

Tanto el calcio como el magnesio se unen en los mismos puntos de las fibras musculares, por tanto compiten para unirse a múltiples sitios de unión en el músculo.

En consecuencia, es importante mantener un equilibrio de los dos minerales en tu cuerpo para que tus músculos puedan contraerse y relajarse adecuadamente.