Hoy en día, con el avance de la tecnología y la ciencia, la fisiología continúa siendo una disciplina en evolución constante, siempre en la búsqueda de descifrar los misterios de la vida y de cómo mantener un equilibrio saludable en nuestro organismo, como lo describo en la Biblia del Crecimiento Muscular.
Es un testimonio de la maravilla y complejidad de la vida y de nuestra persistente curiosidad por entenderla.
Ahora se sabe que el cuerpo no es solo acciones fisiológicas sin más, sino que es mucho más complejo, estamos aprendiendo a conocer como cosas como las emociones, sentimientos, recuerdos, etc., afectan a nuestro organismo a nivel fisiológico hasta puntos antes nunca sospechados, como un cuerpo con un correcto funcionamiento puede tener un cuadro clínico patológico simplemente por un estado emocional dañino para esa persona,
Es por eso, que ya la fisiología no vale para explicar el funcionamiento del cuerpo en su totalidad, debemos abordar la temática del cuerpo desde una perspectiva mucho más amplia y entendiendo que hay muchas cosas que aún no entendemos y de las que no podemos dar explicación. Esto está bien explícito en uno de los libros de la Biblia del Crecimiento Muscular.
Para poder entender los hechos fisiológicos del organismos debemos conocer otras áreas como mentalidad, pensamientos, emociones, sentimientos… ya que un simple pensamiento, puede afectar a la frecuencia cardiaca.
Al sumergirse en la vastedad de la biología y el funcionamiento del cuerpo humano, uno rápidamente descubre que comprender los procesos fisiológicos es esencial para cualquier intento de modificar el cuerpo de una manera saludable y efectiva.
La hipertrofia muscular, o el aumento del tamaño de las fibras musculares, es un claro ejemplo de esto.
La hipertrofia, desde el punto de vista fisiológico
Cuando nos proponemos el objetivo de aumentar la masa muscular, no estamos simplemente buscando acumular tejido. En realidad, deseamos que nuestros músculos respondan, se adapten y crezcan frente a ciertos estímulos, principalmente el entrenamiento de resistencia (pesas).
Pero para hacerlo de manera óptima y saludable, se necesita un profundo entendimiento de la fisiología muscular, ya que el levantar peso por levantar no te llevara a ningún lado, quizás a lesionarte si lo haces de forma muy radical. Es por eso que para conseguir hipertrofia y salud no vale con hacer lo que se escucha, o lo que se cree, o lo que parece lógico.
Hay que hacer lo que se debe hacer, siguiendo unas leyes básicas de la fisiología, como en todo en la vida. Tras cada modificación voluntaria de algo en una materia, se precisa de un conocimiento de fondo para llevar a cabo las acciones acertadas a esa consecución y, ese conocimiento lo puedes encontrar en la Biblia del Crecimiento Muscular.
En primer lugar, conocer cómo y por qué un músculo crece es fundamental.
- Cuando entrenamos, ocurren pequeñas lesiones en las fibras musculares.
- Estas micro lesiones son detectadas por el cuerpo, que responde reparando y fortaleciendo el tejido dañado.
- Es durante este proceso de recuperación que se da la hipertrofia, siempre y cuando existan las condiciones adecuadas de nutrición y
descanso, y esto es lo que mucha gente profana no llega a entender todavía, el entrenamiento por sí solo lo único que hace es causar
lesiones al organismo, no lesiones entendidas como una disfunción de una estructura temporal, pero si micro lesiones, solo cuando estas
estén acompañadas de una repetitividad, nutrición y descanso de manera simultánea podrá lograrse todo esto.
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Y no olvidar la genética, que marca unos límites más o menos claros en dicho proceso. Pero la genética no debe de ser la excusa perfecta para justificar nuestras limitaciones, ya que a día de hoy, se sabe que la genética influye tanto, como la epigenética (el entorno y los actos en el).
Por tanto, lo importante y necesario es: una necesidad de adaptarse, lo cual requiere repetición, una genética que permita llegar a los umbrales que deseamos, y un entorno que lo propicie (en entorno entra casi todo, estado psicológico, estado financiero que permita cierta tranquilidad y necesidades cubiertas, descanso, alimentación, implicación en el proceso…) recalcar, que para estar fuerte, no solo es entrenar, esta es la primera llave de un proceso que implica todas tus facetas vitales.
Ánimo y paciencia amigo; «Estar fuerte es costoso y lleva tiempo». Si fuera fácil, lo raro no sería estar fuerte, ¡¡¡ Sería no estarlo !!!
¿Dónde entra en juego la nutrición?
La importancia de la nutrición en la hipertrofia es otro campo en el que la fisiología juega un papel clave. Los músculos requieren nutrientes específicos, como proteínas y ciertos aminoácidos, para repararse y crecer. Entender el papel del metabolismo, la digestión y la absorción de nutrientes puede ayudarnos a tomar decisiones dietéticas informadas que apoyen nuestros objetivos de hipertrofia.
¿Y las hormonas?
Además, al comprender la fisiología detrás de la respuesta hormonal al entrenamiento, podemos optimizar nuestras rutinas. Hormonas como la testosterona, el factor de crecimiento similar a la insulina (IGF-1) y la hormona del crecimiento tienen roles fundamentales en la hipertrofia muscular.
Un entrenamiento adecuado puede potenciar la liberación de estas hormonas, mientras que un entrenamiento excesivo o inapropiado puede inhibirla.
En el caso del deporte con dopaje permitido, la fisiología vuelve a manifestarse como esencial, ya que la manipulación del sistema endocrino trae consecuencias directas sobre la salud, bienestar y estética, así como en el rendimiento, y tampoco vale con usar testosterona y ya, puesto que esta se descompone en otros metabolitos como estrógenos, que causan feminización, podría usarse testosterona sin entender cómo funciona y conseguir feminización con efectos como retención de líquidos, grasa o incluso ginecomastia (agrandamiento de las glándulas mamarias), pero para saber esto y evitarlo hay que tener nociones básicas de fisiología.
La salud mientras se busca hipertrofia
Por último, mantener la salud mientras se busca la hipertrofia requiere de un balance, un tema siempre presente en la Biblia del Crecimiento Muscular.
Es fácil caer en prácticas potencialmente dañinas en busca de resultados rápidos, sin embargo, al tener un entendimiento fisiológico sólido, somos capaces de reconocer los límites y necesidades de nuestro cuerpo, evitando el sobreentrenamiento, las lesiones y asegurando una progresión sostenible y saludable.
Conclusión
En resumen, la fisiología proporciona la base de conocimientos que nos permite navegar el complejo proceso de hipertrofia muscular de manera informada y saludable. Es una brújula en el viaje de transformación física, señalando el camino hacia resultados óptimos mientras se cuida el bienestar general del cuerpo.
De este y otros temas hablo en mi libro de Fisiología, dispomible en la Biblia del Crecimiento Muscular, Libro (1/4)…


