¿Cómo confeccionar tu dieta?, cosas a tener en cuenta

En este apartado hablo de todo, especialmente para nosotros que tenemos ciertas características y necesidades, tanto para entrenar fuerte o competir. Desde cualquier punto de vista me baso en la Ley de la Termodinámica y en la Termogénesis Alimentaria.

1. Ley de la termodinámica

Cuando se habla de la «ley de la termodinámica para la nutrición», generalmente se hace referencia a la primera ley de la termodinámica, la cual establece que la energía no puede ser creada ni destruida, solo transformada. En el contexto de la nutrición, esta ley se traduce de la siguiente manera: el balance energético del cuerpo está determinado por la diferencia entre la cantidad de energía que consumes (calorías que ingieres) y la cantidad de energía que gastas (calorías que quemas).

El principio básico es:

Calorías consumidas = Calorías gastadas + Calorías almacenadas

Si consumes más calorías de las que quemas, el exceso se almacenará en el cuerpo, generalmente en forma de grasa. Por el contrario, si quemas más calorías de las que consumes, tu cuerpo recurrirá a las reservas de energía y perderás peso.

Sin embargo, aunque este principio es fundamental en la nutrición, hay que tener en cuenta varios matices cuando se aplica a seres humanos:

1. No todas las calorías son iguales:

  • La fuente de las calorías (proteínas, carbohidratos, grasas) puede afectar la forma en que el cuerpo las procesa y utiliza.
  • Además, la calidad de los alimentos (procesados vs. naturales) puede influir en la respuesta metabólica del cuerpo.

2. Variabilidad individual:

  • Las tasas metabólicas varían entre las personas debido a factores genéticos, hormonales y de composición corporal.
  • Lo que funciona para una persona en términos de dieta y ejercicio podría no funcionar de la misma manera para otra.

3. Factores externos:

  • El estrés, la falta de sueño, ciertos medicamentos y otros factores pueden afectar el metabolismo y la forma en que el cuerpo almacena o utiliza la energía.

4. Adaptaciones metabólicas:

  • Cuando una persona reduce drásticamente su ingesta calórica o aumenta significativamente su actividad física, el cuerpo puede hacer ajustes metabólicos para conservar energía, lo que puede hacer que la pérdida de peso se ralentice o se detenga después de un tiempo.

5. Imposibilidad de saber con exactitud las calorías quemadas:

  • Existen multitud de fórmulas para este objetivo. Saber cuántas calorías quema una persona es una aproximación ya que ni todos los días quemamos lo mismo, ni se tienen en cuenta muchos factores a la hora de usar estas fórmulas.
  • Como actividad mental, la cual consume mucha energía (hasta el punto en que una persona con depresión o ansiedad fuerte puede bajar muchísimo peso en poco tiempo con una misma dieta), o la temperatura exterior, algo muy condicionante también ya que el cuerpo debe de estar a una temperatura constante y gastara as o menos energía para conseguirlo, etc.
  • Estoa son varios motivos por el cual establecer fórmulas para la cuantificación de calorías es absurdo, pues puede haber errores de +/- 20% en el cálculo, lo cual desajusta cualquier opción de exactitud.

6. Calorías consumidas no es igual a calorías absorbidas:

  • Este principio se basa en las calorías que consumimos, pero esto no es muy eficaz debido a que lo verdaderamente importante son las calorías absorbidas y metabolizadas de forma eficiente.
  • De nada sirve absorber mucha cantidad de glucosa si debido a la hiperglucemia se va a eliminar parte de esta por la orina.
  • Un ejemplo de esto claro serian los diabéticos, que por mucho que coman sin la administración de insulina adelgazan y se desnutren hasta poder llegar a morir.
  • No todo es tan simple como las calorías ingeridas, ya que cuentan las absorbidas, pero es que incluso dentro de las absorbidas hay más cosas a tener en cuenta.

También es muy relevante la termogénesis alimentaria, que esta no es tenida en cuenta en la mayoría de los casos, y esta no es más que la cantidad de energía necesaria para digerir un nutriente.

Veamos este principio que pocas veces se contempla por la gente que usa la ley de la termodinámica para establecer sus dietas.