Chicas, cuidado con las hormonas

Las chicas que compiten y que pretenden estar en el escenario cerca de su nivel más definido por así decirlo pueden arriesgar sus niveles hormonales.

Y, es la fase de definición en la que puedes estar menos saludable, pues, a medida que una se acerca a su fecha de competir, ingiere menos alimentos, comenzando con menos carbohidratos.

Es bastante peligroso permanecer por debajo de 12-14% de grasa corporal porque puede afectar el sistema reproductivo, los huesos, la tiroides y el metabolismo.

Primero, el sistema reproductivo

Cuando pasa esto, el ciclo menstrual se vuelve irregular y el cuerpo comenzará a producir menos estrógeno, lo cual es muy importante el sistema reproductivo y la salud ósea. (en el caso de los hombres es la testosterona y todo lo que eso conlleva).

El problema se suscita en una recuperación que puede durar incluso seis meses, pero si una mujer ha competido regularmente durante años, puede llevar mucho más tiempo e incluso en ciertas instancias, es difícil de revertir.

Segundo, el apetito

Con una caída en la grasa corporal también viene una reducción en la hormona leptina, que es vital en la regulación del apetito.

La leptina nos dice cuándo estamos satisfechas y, si está a niveles bajos, puede cansarnos e irritarnos, pero también puede desregular el apetito;

Una atleta no puede saber si tiene hambre o está satisfecha.

Creo que puede no ser tan extremo como lo que hacen algunas; como profesional, me pregunto si tienen que ser tan restrictiva con los carbohidratos, especialmente desde una perspectiva femenina en donde un pequeño síntoma de celulitis las hacen a veces nos hacen estar como “dementes”.