Supera los bloqueos mentales que afectan tu rendimiento

La mente es más poderosa de lo que crees y puede a jugarte malas pasadas con pensamientos que afectan de manera negativa a tu rendimiento, a las personas que te rodean o a ti mismo.

Estos son bloqueos mentales  que, si no se resuelven, pueden derrumbar tus objetivos, la confianza en ti mismo y dañar tus relaciones.

Por eso, es importante que aprendas a identificar y abordar estos pensamientos negativos comunes, para superarlos antes que te afecten irreversiblemente.

El  perfeccionismo

Este es un bloqueo mental común en el que podrías caer mientras persigues  lo mejor de ti mismo. Y, aunque te mantiene motivado,  el perfeccionismo tiene ventajas y desventajas significativas.

Una  de ellas es lo incontrolable que puede descarrilar tus esperanzas e intenciones. Por ejemplo, un día particularmente malo en el que peleaste con tu pareja, pero aun así decides salir a entrenar y  comienza a llover,  el viento se hace fuerte,  tus piernas se sienten pesadas y tu mente sigue volviendo al tema de la pelea.

Cuando miras tu reloj después de la primera división, ves que estás 10 minutos más lento que el objetivo que te impuso tu preparador y te enojas, lo mismo con el segundo y el tercer circuito. Parece que te vuelves cada vez más lento. Para cuando regresas a tu coche, estás furioso contigo mismo y con la situación.

En lugar de castigarte por perder tu objetivo de tiempo parcial, dale la vuelta a la situación y felicítate.

Recuerda que luchaste contra la distracción, la fatiga y el clima adverso solo  para  comenzar la sesión y terminarla, aunque  un poco más lento de lo que esperabas, te acercaste un día más a alcanzar tus metas.

Así que date una palmadita en la espalda, establece un objetivo positivo para la próxima sesión de entrenamiento y hazlo realidad.

Magnificar las cosas

Hacer un maremoto en un vaso de agua es otro bloqueo mental  en el que  un problema pequeño se magnifica hasta convertirse en una catástrofe.

En realidad, no hay nada intrínsecamente malo en reconocer un problema cuando surge, pero si piensas demasiado en ello y empiezas obsesionarte, puede convertirse en algo mucho más grande en tu mente de lo que es en realidad.

Por ejemplo, una simple torcedura de tobillo,  si te sucedió más de una vez, tu cerebro inmediatamente se asusta y recuerdas el esguince que te mantuvo fuera durante un mes.

Cojeas hasta tu casa y, efectivamente, cuando te quitas el calcetín, ves una hinchazón, tu tobillo comienza a adquirir un color extraño y entras en pánico.

Antes de que tus pensamientos se salgan completamente de control,  primero cálmate y revisa la lesión,  pon la situación en contexto.

Bueno, si bien es posible que te pierdas algunas semanas de entrenamiento, la parte superior de tu cuerpo sigue bien, por tanto puedes reacomodar las cosas y seguir con un plan de entrenamiento exitoso.

Piensa que podría ser peor, y aunque es un revés genuino, en realidad no es el fin del mundo. 

Diálogo interno negativo

En todos los deportes y en cualquier nivel, la confianza es clave. Si no crees en ti mismo, no importa lo que los demás piensen de ti.

El hecho es que la confianza no existe de forma aislada, pues está estrechamente ligada al diálogo interno.  Las palabras más importantes que jamás escucharás son las que te dices a ti mismo, sin embargo, es posible que a veces te castigues verbalmente, lo que puede disminuir tu confianza y limitar tu rendimiento con bloqueo mental.

Digamos que llegas tarde a un entrenamiento y te olvidaste  tu equipo para el calentamiento. Inmediatamente  dices: “soy un idiota un gilipollas». Luego te regañas a ti mismo cuando se te caen las llaves al salir del coche.

  • Estos pensamientos pueden parecer insignificantes, pero si se repiten con la suficiente frecuencia, socavarán tu confianza y te convertirán en tu peor enemigo.
  • Cuando te sorprendas diciendo algo malo de ti mismo, inmediatamente contrarréstalo con una afirmación positiva como: “eso no es propio de mí” o “soy un ganador”.

Esto hace que tu pensamiento vuelva a un camino constructivo y, de hecho, aumentará tu autoconfianza.

No ayudes a la derrota. En su lugar, resuelve ser tu mayor admirador, porque tu cuerpo no sabe la diferencia, pero tu mente si y las palabras son energía que atrae lo bueno.

Cambia la forma en que hablas de ti mismo y podrás cambiar tu vida. 

Generalmente, enfocas tus esfuerzos en los aspectos físicos porque son los más fáciles de ver y medir, pero tu cuerpo se dirige en la dirección que tu mente lo lleva, así que trata de ser más consciente de lo que estás pensando para llegar a buen puerto.