Controla el cortisol y protege tus músculos

El cortisol es una hormona incomprendida… algunas las consideran la enemiga del crecimiento muscular, pero como todo en el cuerpo humano, también la necesitas para funcionar correctamente, para poder lidiar con eventos estresantes y para entrenar duro, en pocas palabras, la necesitas para sobrevivir…

Como ya voy repitiendo muchas veces, el cortisol es responsable de varias reacciones primarias de tu cuerpo cuando necesitas manejar eventos estresantes, incluido el entrenamiento intenso.

Estas reacciones son:

  • Aumento de la movilización de energía: del glucógeno almacenado, de los ácidos grasos almacenados y de los aminoácidos almacenados para que no te quedes sin combustible cuando lo necesites.
  • Aumento de azúcar en sangre: no quieres un nivel bajo de azúcar en sangre cuando estás luchando o huyendo, cuando estás enfrentando a los hierros.
  • Aumento los niveles de adrenalina: para que tengas mejores tiempos de reacción y más concentración, impulso, fuerza y ​​

Por esto, los niveles de cortisol tampoco deben bajar muchísimo, ya que esto te conduciría a fatiga crónica, depresión, dolor muscular y articular crónico.

Pero ¿qué pasa con el cortisol excesivo?

Tampoco es saludable la elevación crónica de cortisol en tu cuerpo, ya que puede provocar problemas como:

  • Disminución del crecimiento muscular inducido por el entrenamiento y un mayor riesgo de pérdida muscular.
  • Una mayor expresión de miostatina que inhibe el crecimiento de las células musculares y provoca más degradación de proteínas,
  • Menor transporte de aminoácidos a los músculos y, eventualmente, menor testosterona (en hombres) o estrógenos (en mujeres).

Además, perder grasa se vuelve más difícil y ganar grasa es más fácil: el cortisol es una hormona para la pérdida de grasa cuando se produce en la cantidad correcta (moviliza la grasa como combustible), pero si se eleva crónicamente, reducirá la conversión de la hormona tiroidea T4 en la hormona tiroidea T3, lo que hará que tu tasa metabólica sea más lenta, gastando menos calorías por día.

  • Te hace sentir como una mierda: si te sientes agotado, desmotivado y perezoso, normalmente se debe a que tu cuerpo no responde a tu propia adrenalina, lo que se denomina «regulación negativa beta-adrenérgica».
  • Tu cuerpo no puede ponerse a tono o incluso despertarse: esto probablemente explica por qué es posible que necesites mucho café para comenzar por la mañana y algunas tazas más para continuar durante el día, o un estimulante fuerte antes del entrenamiento solo para completarlo.
  • Tienes grandes cambios de humor:el cortisol aumenta la producción de un neurotransmisor llamado glutamato y la sensibilidad de tu cuerpo a ese neurotransmisor.

Aquí, el problema es que el glutamato es un amplificador de emociones, puesto que cuanto más glutamato tengas, más fuertes serán sus respuestas emocionales, es decir que  los máximos se vuelven muy altos y los mínimos se vuelven muy bajos.

Lograr que el cortisol no sea demasiado bajo ni demasiado alto, es lo mejor que puedes hacer, es decir, controlar el cortisol en tu cuerpo para encontrar un equilibrio perfecto.

Ahora bien ¿existen ayudas para esto?

Hay muchos suplementos disponibles para reducirlo, por ejemplo la glicina, que puede tener un efecto decente, pero su efecto es indirecto, ya que pone al cerebro en modo de reposo y recuperación en lugar de abordar directamente el cortisol.  La fosfatidilserina, presente en el CORTI-REN de BIG es buena, aunque lleva su inversión.

Los adaptógenos como la  rhodiola  y aswhaganda pueden tener algún impacto, pero el control del cortisol es solo una pequeña parte de sus efectos.

Por otro lado, existe una sustancia que ayuda a controlar el cortisol que no es demasiado cara, y de hecho, estás íntimamente familiarizado con ella: los hidratos de carbono.

Los hidratos y el cortisol

Los hidratos disminuyen la producción de cortisol al elevar los niveles de azúcar en sangre y la disponibilidad de energía.

Recuerda que una de las funciones principales del cortisol es movilizar la energía almacenada para enfrentar una “lucha o huida”.

Entonces, si recientemente añadiste hidratos, habra mucha energía (azúcar) corriendo por tus venas y estás más fácilmente disponible que la almacenada en tus reservas, por tanto, hay menos necesidad de movilización, menos necesidad de cortisol.

Como ejemplo observa el insomnio que experimentan los culturistas competitivos o cualquiera que siga una dieta muy estructura:

  • Cuando se preparan para un evento, especialmente durante las últimas 4-5 semanas, donde las calorías y los hidratos son particularmente bajos.
  • El cuerpo necesita cortisol constantemente para movilizar energía, y debido a que las calorías y los hidratos son tan bajos, el cortisol permanece elevado durante todo el día e incluso hasta la noche.

Obviamente, el cortisol aumenta la adrenalina y se mantiene alta, lo que hace que sea prácticamente imposible dormir adecuadamente

Esa es también la razón por la que los atleta que siguen una dieta cetogénica tienen  un nivel más bajo de azúcar en la sangre, lo que aumenta los niveles de cortisol para que los niveles de azúcar en sangre puedan volver a subir y mientras tanto, se produce un aumento de adrenalina, dando paso a una mayor energía.

Pero es la energía la que tiene un costo:

  • A largo plazo, sobreestimula los receptores beta-adrenérgicos y, finalmente, te vuelves insensible al cortisol, lo que provoca los problemas que ya cité.

Entonces, consumir hidratos de carbono es una forma muy sencilla de controlar los niveles de cortisol y mantenerlos en equilibrio.

EN la siguiente sección me puse a clasificar todos los artículos relacionados al CORTISOL, clasificándolos en tres capítulos… así que empieza a disfrutarlo…

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