Ácido Araquidónico e Inflamación

Muchas veces observo que algunos atletas a quienes entreno se empiezan a volver menos consistentes porque no ganan suficiente cantidad de fuerza o volumen muscular.

Si bien el sobre-entrenamiento (aunque mal definido y comúnmente mal entendido) es un peligro concebible para aquellos que entrenan fuerte, tiene un rango “positivo” encasillado dentro de lo que llamamos “inflamación”.

Desde la perspectiva de un principiante, el concepto del paradigma «sin dolor, no hay ganancia» es simple: un estímulo de entrenamiento que no provoca inflamación localizada y dolor no producirá un crecimiento muscular óptimo.

Pero, ¿qué tiene que ver el ácido araquidónico en la inflamación muscular?

  • Bueno, para empezar, el ácido araquidónico es un ácido graso poliinsaturado esencial Omega-6 que abunda en los fosfolípidos de la membrana del músculo esquelético.
  • También es el principal bloque constructivo para la producción de prostaglandinas, que tiene varias funciones fisiológicas, incluida una estrecha participación en la inflamación.

Además, se sabe que el isómero de prostaglandina PGF2a tiene una potente capacidad para estimular el crecimiento muscular.

Como tal, el ácido araquidónico es un regulador de la inflamación muscular localizada y puede ser un nutriente central que controle la intensidad de la respuesta anabólica o de reconstrucción de tejidos, como resultado del entrenamiento con pesas.

Aunque el concepto (y la sensación) de la inflamación en el post-entreno es familiar para muchos de nosotros, los aspectos básicos de la inflamación son de hecho un poco más complejos.

En resumen, el ácido araquidónico es un compuesto muy importante debido a su papel generalizado en la señalización celular que conduce al crecimiento.